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EL DÍA DE CASTILLA DEFENDEMOS LA MEMORIA DE ONÉSIMO REDONDO ANTE VARIOS AYUNTAMIENTOS DE VALLADOLID.

ONESIMOAL AYUNTAMIENTO DE VALORIA LA BUENA

DON IGNACIO GUILLERMO TOLEDANO MARTÍNEZ, mayor de edad, Abogado, con domicilio en la Ciudad de Madrid, y provisto de DNI Núm., actuando en este acto en su calidad de SECRETARIO GENERAL del partido político MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA (MFE), entidad inscrita en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior en el Folio del Tomo  del Libro de Inscripciones, provista de CIF Núm. y con domicilio, a efecto de las notificaciones derivadas del presente procedimiento, en el mismo domicilio designado del Secretario General suscribiente, ante este Ayuntamiento comparezco y, como mejor proceda en Derecho, DIGO:

Que, por medio del presente Escrito y en tiempo y legal forma, esta parte viene a ejercitar su legítimo DERECHO DE PETICIÓN conforme a las disposiciones de la LEY ORGÁNICA 4/01 DE 12 DE NOVIEMBRE REGULADORA DEL DERECHO DE PETICIÓN, y ello en el sentido de solicitar de esta Corporación Municipal que adopte ACUERDO LEGAL DE LA CONSERVACIÓN DE LA DENOMINACIÓN DE LA CALLE ONÉSIMO REDONDO O, DE FORMA SUBSIDIARIA, NUEVA DENOMINACIÓN CON ESE MISMO NOMBRE DE UNA NUEVA CALLE, PLAZA O PARQUE DE SU MUNICIPIO, apoyando nuestra petición en los siguientes:

MOTIVOS

PREVIO. EJERCICIO ADECUADO DEL DERECHO DE PETICIÓN.

Esta entidad política ejercita un legítimo derecho de petición con arreglo a lo preceptuado en la Ley Orgánica 4/01 de 12 de Noviembre reguladora del Derecho de Petición. Se dirige frente a una Corporación Local –el Ayuntamiento de Valoria La Buena- teniendo por objeto una solicitud dentro del ámbito pleno de competencias de esta Corporación. Se cumplen los debidos requisitos legales de identificación exacta de remitente y de la administración destinataria.

Se trata de la CONSERVACIÓN DE LA DENOMINACIÓN DE LA CALLE ONÉSIMO REDONDO O, DE FORMA SUBSIDIARIA, NUEVA DENOMINACIÓN CON ESE MISMO NOMBRE DE UNA NUEVA CALLE, PLAZA O PARQUE DE SU MUNICIPIO ya que, tal y como ha sido de público conocimiento, el Pleno de este Excmo. Ayuntamiento ha resuelto en Acuerdo de fecha de 28 de Julio de 2.018 su cambio de denominación, la cual pasa a denominarse de Onésimo Redondo a Europa.

Este peticionario entiende que, en estricto cumplimiento de la legislación vigente, esta concreta denominación puede ser conservada conforme al espíritu y texto de la llamada Ley de Memoria Histórica. Por esta razón, y al estar actualmente en tramitación este proceso de adaptación del callejero a las exigencias de la mencionada Ley, y ser ello un asunto de vigente actualidad, nuestra formación política viene a solicitar esta conservación de denominación.

Se presenta esta legítima petición tomando como base los postulados de la propia Ley de Memoria Histórica 52/07 de 26 de Diciembre. Su Exposición de Motivos es sumamente ilustrativa y clarificadora de los objetivos de esta Ley. Se expresa que el espíritu de reconciliación y concordia, y de respeto al pluralismo y a la defensa pacífica de todas las ideas, que guió la Transición, nos permitió dotarnos de una Constitución, la de 1978, que tradujo jurídicamente esa voluntad de reencuentro de los españoles, articulando un Estado social y democrático de derecho con clara vocación integradora… Es la hora, así, de que la democracia española y las generaciones vivas que hoy disfrutan de ella honren y recuperen para siempre a todos los que directamente padecieron las injusticias y agravios producidos, por unos u otros motivos políticos o ideológicos o de creencias religiosas, en aquellos dolorosos períodos de nuestra historia. Desde luego, a quienes perdieron la vida. Con ellos, a sus familias. También a quienes perdieron su libertad, al padecer prisión, deportación, confiscación de sus bienes, trabajos forzosos o internamientos en campos de concentración dentro o fuera de nuestras fronteras.

El Letrado que suscribe formó parte del equipo de falangistas que, ante la Comisión Interministerial que redactó el proyecto de esta Ley, planteó propuestas y formuló alegaciones dentro de los trabajos normativos preparatorios y previos a su aprobación parlamentaria.

Por esta razón, esta parte tiene un conocimiento directo de los principios que informaron aquellos trabajos y que, tal y como se refleja en la Exposición de Motivos, quedaron reflejados en la redacción finalmente aprobada del Texto. Estos principios no eran otros que la efectiva RECONCILIACIÓN ENTRE LOS ESPAÑOLES, la defensa de los VALORES DEMOCRÁTICOS, así como el CONOCIMIENTO PLENO DE LA HISTORIA por parte de las nuevas generaciones de españoles.

El Movimiento Falangista de España entiende servir a estos principios de reconciliación y de respeto a la Historia de España por medio de la presente iniciativa. Por esta razón, la conservación de esta denominación para la calle resulta no sólo algo más digno para todos aquellos ciudadanos que –en aquellas tristes y terribles fechas- entregaron su vida y su libertad en defensa de su concepción de España, sino que también resulta algo más adecuado al espíritu de la Ley, al crear un espacio público dedicado a la reconciliación entre los españoles y a la actual convivencia de posiciones políticas e ideológicas diversas. Y ello sin mencionar razones puramente económicas que, sin duda alguna, tienen su importancia en el actual momento de recesión económica y de necesaria contención del gasto público.

Además, a nuestro juicio, resulta más barata al erario la conservación de esta denominación, amén de más ajustada al principio de mínima molestia originada por el Ayuntamiento a sus vecinos.

PRIMERO Y ÚNICO. UN ESPACIO PÚBLICO PARA LA RECONCILIACIÓN NACIONAL. LA FIGURA DEL LÍDER FALANGISTA ONÉSIMO REDONDO NO CONSTITUYE UNA EXALTACIÓN DE LA DICTADURA NI DE SUS POSTULADOS POLÍTICOS.

Se ha producido un manifiesto error histórico por parte de esta Corporación Municipal, al identificar la figura política de ONÉSIMO REDONDO ORTEGA –nacido en la localidad de Quintanilla de Abajo (Valladolid) en 1.905 y asesinado en Labajos (Segovia) el 24 de Julio de 1.936- con el denominado Régimen Franquista.

Ello ha motivado que el Ayuntamiento al que tengo el honor de dirigirme retire una Calle a su nombre, otorgando a la misma el nombre de Europa. Esta retirada no resulta acorde no sólo a la vigente Ley de Memoria Histórica, sino a la propia Historia de España y de Castilla. Este acuerdo municipal se ha adoptado en fecha de 28 de Julio de 2.017.

El recuerdo digno y honorable a la figura política del abogado y líder político vallisoletano Onésimo Redondo Ortega se encuentra dentro del ámbito de protección de la Ley de Memoria Histórica 52/2.007 de 26 de Diciembre que, en el Núm. 1 de su art. 1, dispone que la presente Ley tiene por objeto reconocer y ampliar derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia, por razones políticas, ideológicas, o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil y la Dictadura, promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal y familiar, y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir elementos de división entre los ciudadanos, todo ello con el fin de fomentar la cohesión y solidaridad entre las diversas generaciones de españoles en torno a los principios, valores y libertades constitucionales.

La figura política de Onésimo Redondo Ortega está indisolublemente unida a Valladolid y, por extensión, a toda Castilla.

Terminada la Carrera de Derecho y sus estudios posteriores, dedica toda su energía desde 1.928 al desarrollo del Sindicato de Cultivadores de Remolacha de Castilla La Vieja –el popularmente conocido como Sindicato Remolachero– en el que defiende los intereses de los pequeños agricultores castellanos frente a los grandes propietarios y a la Banca. Onésimo Redondo Ortega recorre Castilla de una punta a otra en esta etapa de su vida conociendo, de primerísima mano, la grave situación de miseria y desatención de la clase proletaria castellana. Desde su cargo de Secretario asesor del Sindicato, comenzó realizando una labor de proselitismo a favor de la sindicación, para acabar con el monopolio de la única fábrica azucarera de Valladolid. Con un número suficiente de asociados, Onésimo Redondo Ortega emprendió la tarea de adquirir una nueva azucarera, con maquinaria renovada. Además eliminó el sistema de colas para la venta de la remolacha, realizando un equitativo reparto de turnos a través de vales proporcionados por el Sindicato Remolachero.

Con la proclamación de la Segunda República en abril de 1.931, Onésimo Redondo Ortega funda el grupo político Juntas Castellanas de Actuación Hispánica, al tiempo que edita en Valladolid el Semanario Libertad. En ese mismo año, el grupo castellano se integra en las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS). Posteriormente, en el mes de Marzo de 1.934, este partido político se fusionará con la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera, constituyéndose el partido Falange Española de las JONS.

Onésimo Redondo Ortega no centró su actividad política en la defensa de soluciones militares autoritarias para España. Fue asesinado en fecha de 24 de Julio de 1.936, a los 31 años de edad, en momento anterior al nombramiento de Francisco Franco como Generalísimo y antes, por tanto, del nacimiento de la estructura política y administrativa instaurada por los militares sublevados.

Por esas ideas políticas no fue asesinado este líder falangista. Y este solo hecho le hace merecedor de la cobertura legal de la Ley 52/07 ya que, en ningún momento, Onésimo Redondo Ortega puede ser acusado ni de exaltar el Régimen político nacido de la sublevación militar de Julio de 1.936 ni, en consecuencia, de exaltar la figura pública del Dictador Francisco Franco.

Durante la Segunda República –de 1.933 a 1.936- Falange Española de las JONS tiene un difícil y abrupto desarrollo, terriblemente marcado por el clima de violencia que sacude la vida española durante ese concreto período histórico. Se vió sometida al acoso constante de una verdadera tenaza entre la violencia ejercitada por las distintas fuerzas de izquierda –un número que ronda los ochenta militantes han podido ser debidamente identificados como víctimas del terrorismo político desarrollado por los partidos de izquierda- y entre el bloqueo económico, político e informativo ejercitado por las distintas fuerzas de derecha.

En este período de tres años, Falange Española de las JONS defendió una línea política de carácter revolucionario basada en los siguientes EJES BÁSICOS, los cuales, además de no resultar en modo alguno coincidentes con los de la Dictadura implantada en un momento cronológico posterior, pueden ser sin duda alguna merecedores –valores de democracia, de participación, de solidaridad y de justicia social- de la protección otorgada por la actual legislación sobre Memoria Histórica:

Una concepción de la persona como base de cualquier sistema político.

Una concepción de la unidad nacional entendida como proyecto común entre los diferentes pueblos de España.

Una profundización republicana en los derechos fundamentales y en las libertades democráticas de los españoles –distinguiendo nítidamente entre una democracia formal inoperante que debía ser transformada y una democracia real a la que cualquier actuación pública debía tender- y establecimiento de nuevas formas de participación política y de representación directa de profundo calado democrático.

Un modelo económico basado en el desmontaje del sistema capitalista mediante la sindicalización autogestionaria de los medios de producción, el establecimiento de una banca sindical pública, y la instauración de medidas extensas de reforma agraria.

Un fortalecimiento del papel político del municipio como espacio de participación democrática y de transformación revolucionaria de la sociedad española.

Ni el movimiento nacionalsindicalista en su conjunto ni, por ende, Onésimo Redondo Ortega intervinieron, en absoluto, en el proceso político que culminó -en Octubre de 1.936- con el establecimiento de la Dictadura personal del General Franco. El nacionalsindicalismo propugnado por Onésimo Redondo Ortega era absolutamente ajeno a las maniobras políticas llevadas a cabo por los militares sublevados que desembocaron en el nombramiento de Generalísimo del citado General Francisco Franco.

El movimiento nacionalsindicalista había mostrado su frontal desconfianza y su férreo rechazo hacia formas de gobierno militar que apuntalaran una Dictadura de derecha. Así, y como ejemplo, durante el último mes de su vida y de forma extensamente acreditada, José Antonio Primo de Rivera postuló un Gobierno de Concentración Nacional de reconciliación presidido por Diego Martínez Barrio y una Amnistía General como medio de terminar la Guerra. En este sentido, se ofreció expresamente como mediador al Gobierno de la República para llevar a efecto este plan de paz. El falangismo sentía una profunda desconfianza hacia el movimiento militar iniciado frente a la República.

Las razones del nacionalsindicalismo respecto a su apoyo a la rebelión son sistematizadas por el mismo Onésimo Redondo Ortega el 19 de Julio de 1.936, en su última alocución pública llevada a cabo en Radio Valladolid. Define la razón esencial de la participación de la Falange en esa enorme convulsión española. Expresa que la Falange, curtida en el aire de todas las pruebas, espectadora inmóvil de tantos desengaños, se halla presente para que la victoria sea duradera, para conseguir la estabilidad absoluta del estado nuevo. Para ello llevan impregnadas sus doctrinas y relleno su programa de la preocupación más profunda y extensa: la de redimir al proletariado. Aquí sí que suena bien este concepto y esta gran frase, que sirvió para tanta política, para tanto fraude: redimir al proletariado. Pero redimirlo es atraerle al ser íntimo de la Patria, del que halla ausente. España se halla prácticamente dividida en dos mitades y ocupa una, de modo casi total, el inmenso ejército de los que sacan su pan cotidiano del trabajo físico de sus manos, y el proletariado, en gran parte, no quiere a España… devolvamos a los obreros este patrimonio espiritual que perdieron, conquistando para ellos, ante todo, la satisfacción y la seguridad del vivir diario: el pan. Volverán a ser españoles y producirán con ello la unidad cierta de la Patria y la estabilidad del Estado cuando tengan la alegría y la paz de un vivir digno, de una existencia familiar segura y numerosa… serán traidores a la Patria, miembros indignos del Estado, los capitalistas, los ricos que, asistidos hoy de una euforia fácil, que levantando acaso el brazo como si saludasen el advenimiento de la nueva era social, se ocupan como hasta aquí, con incorregible egoísmo, de su solo interés, sin volver la cabeza a los lados y atrás, para contemplar la estela de hambre, de escasez y de dolor que les sigue y les cerca.

El 24 de Julio de 1.936 es asesinado Onésimo Redondo Ortega a los 31 años en una oscura refriega –al día de hoy todavía envuelta en una cierta nube de misterio y confusión- acaecida en el pueblo segoviano de Labajos. Con esta muerte, caía otro de los fundadores del nacionalsindicalismo que hubieran podido oponer un cierto peso político frente al Ejército sublevado en su imparable proceso de concentración del poder.

Y así, asesinados sus principales dirigentes, y experimentado un descontrolado y enorme crecimiento de sus medios materiales y humanos desde el mes de Julio de 1.936, el falangismo –que tenía el carácter de fuerza política minoritaria durante la Segunda República y que había concurrido en solitario a las Elecciones de Febrero de 1.936- se vió forzosamente rebasado por las fuerzas de derecha que estaban respaldando al Ejército en la sublevación armada. El Régimen decretó la disolución legal del partido.

Excede de la finalidad del presente escrito el análisis de los acontecimientos políticos que desembocaron en el llamado Decreto de Unificación de 19 de Abril de 1.937. Se trata del Decreto por el cual el General Franco –en una muestra más del proceso de concentración de poder personal por el que atravesaba la zona sublevada- determina la DISOLUCIÓN de Falange Española de las JONS y su incorporación coactiva a una nueva entidad en la que se fusionan, de manera forzosa, un conglomerado de fuerzas sociales y políticas profundamente divergentes. Esta nueva entidad era comandada directamente por el General Franco en calidad de Jefe Nacional: había sido instaurado el Movimiento Nacional, organización política de carácter público que se mantendría vigente hasta la Transición. Y habían sido modificados por Decreto los verdaderos objetivos políticos del nacionalsindicalismo.

La política de unificación coactiva de los falangistas dio origen a la adhesión incondicional de los sectores más reaccionarios del falangismo al Régimen de Franco. Sin embargo, los sectores más socialmente avanzados del nacionalsindicalismo –los que no renunciaban a las tesis revolucionarias enunciadas en vida de José Antonio Primo de Rivera– se opusieron a la Unificación y mostraron su profunda oposición al General Franco y a su Régimen hasta su misma muerte. Esta posición de oposición se llevo a cabo desde la inicialmente creada FEA (Falange Española Auténtica) hasta las distintas organizaciones clandestinas que, a lo largo del tiempo, participaron activamente en la resistencia al llamado Régimen de Franco: Grupo de Burgos de Dionisio Ridruejo y Gonzalo Torrente Ballester, Frente de Estudiantes Sindicalistas, Frente Sindicalista Revolucionario de Narciso Perales o Frente Nacional de Alianza Libre creado por Manuel Hedilla.

Onésimo Redondo Ortega murió en defensa de los principios fundacionales del nacionalsindicalismo, y por causa de la militancia desarrollada en una organización política libre y soberana. Su muerte es muy anterior en el tiempo a los acontecimientos narrados y a la disolución por Decreto de la organización política en la que militaba. No conoció la división del falangismo ni la anulación ni la tergiversación del movimiento por parte del Régimen de Franco. No murió defendiendo una Dictadura Militar, ni en apoyo de los principios instaurados por la sublevación.

Por el contrario, su asesinato en Labajos el día 24 de Julio de 1.936 se encardina dentro de las disposiciones generales de la Ley 52/07, por razón de lo dispuesto en el Núm. 1 del art. 2 de la Ley 52/07 que establece que como expresión del derecho de todos los ciudadanos a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal y familiar, se reconoce y declara el carácter radicalmente injusto de todas las condenas, sanciones y cualesquiera formas de violencia personal producidas por razones políticas, ideológicas o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil, así como las sufridas por las mismas causas durante la Dictadura.

Es por esta razón que esta parte solicitante entiende que es posible el MANTENIMIENTO DE LA DENOMINACIÓN DE ONÉSIMO REDONDO EN LA CALLE DE SU MUNICIPIO. Esta actuación administrativa entroncaría directamente con el espíritu de la legislación vigente en materia de Memoria Histórica ya que, en la figura del líder Onésimo Redondo Ortega puede simbolizarse el esfuerzo, el compromiso y el sacrificio de toda aquella juventud española que murió por su idea de España. Por la España más libre, solidaria y democrática que, por encima de bandos y partidos, era anhelada por los sectores más avanzados y conscientes de la sociedad española del momento. Esa Tercera España que no pudo ser ante el imparable empuje cainita y sanguinario de izquierdas y derechas que la hizo inviable en aquel verano de 1.936.

Esta medida simbolizaría el cierre de las heridas de la Guerra Civil en el seno de la sociedad castellana, materializando tanto una reconciliación nacional efectiva como un entendimiento real y positivo entre las distintas fuerzas políticas, sociales y culturales hoy enfrentadas. Y es que, en definitiva, por esos principios de paz y libertad murió el líder falangista Onésimo Redondo Ortega.

De manera subsidiaria, y siempre que no fuera posible en este momento, y por razones administrativas, esta conservación del nombre señalado, esta parte viene a solicitar la DENOMINACIÓN DE ALGUNA NUEVA CALLE, PLAZA O PARQUE DE SU MUNICIPIO CON EL NOMBRE DE ONÉSIMO REDONDO, y ello por las razones apuntadas.

En virtud de lo expuesto

SUPLICO A ESTE EXMO. AYUNTAMIENTO que, teniendo por presentado este Escrito con su Copia, se digne admitirlo, teniendo por ejercitado en tiempo y forma hábil oportuno DERECHO DE PETICIÓN conforme a los preceptos de la Ley Orgánica 4/01 de 12 de Noviembre reguladora del Derecho de Petición, en el sentido de solicitar de esta Corporación Municipal que adopte ACUERDO LEGAL DE CONSERVACIÓN DE LA DENOMINACIÓN DE LA CALLE ONÉSIMO REDONDO O, DE FORMA SUBSIDIARIA, NUEVA DENOMINACIÓN CON ESE MISMO NOMBRE DE UNA NUEVA CALLE, PLAZA O PARQUE DE SU MUNICIPIO, con todo lo demás que fuera procedente en Derecho. Por ser de Justicia que respetuosamente insto en Valoria la Buena, a veintitrés de Abril de dos mil dieciocho, y a los cuatrocientos noventa y siete años de la Batalla de Villalar.

OTROSÍ DIGO que, a causa del no siempre sencillo y exacto conocimiento de los hechos históricos tratados sucíntamente en este Escrito de Petición, y en aras de ofrecer cualquier aclaración, comentario o información adicional relativa a los mismos, esta parte solicitante realiza OFRECIMIENTO EXPRESO de realización de estas actuaciones aclaratorias si fuera requerido para ello por esta Corporación Municipal.

SUPLICO A ESTE EXCMO. AYUNTAMIENTO tener por efectuado el anterior ofrecimiento expreso.

SEGUNDO OTROSÍ DIGO que, a los solos efectos de tratar los puntos fundamentadores de la presente petición, esta parte viene a solicitar CITA DE ENTREVISTA PERSONAL CON EL EXMO SR. ALCALDE, en la fecha, hora y lugar que esta Corporación Municipal estime oportuno.

SUPLICO A ESTE EXCMO. AYUNTAMIENTO tener por solicitada esta cita de entrevista personal con el Excmo. Sr. Alcalde de Valoria La Buena.

Vuelvo a pedir Justicia en el lugar y fecha arriba indicado.

Fdo. Ignacio Toledano Martínez.
Secretario General Movimiento Falangista de España

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EL MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA Y EL DÍA DE CASTILLA.

MFEEl MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA propugna una Castilla unida en su realidad territorial, hoy disgregada entre varias Comunidades Autónomas, y en su identidad como pueblo dotado de características culturales propias. Los falangistas propugnamos una gran Castilla integrada por lo que hoy son las Comunidades Autónomas de Cantabria, La Rioja, Madrid, Castilla León y Castilla La Mancha. La división territorial castellana es uno de los grandes errores institucionalizados en la Constitución de 1.978 que, primando a unos territorios y pueblos sobre otros, consagró el absurdo histórico y político de la atomización castellana. Constituye un objetivo político de primer orden la reunificación castellana en una sola entidad administrativa y territorial: las cinco unidas son Castilla.

El MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA denuncia la histórica postergación castellana, siempre en beneficio de proyectos políticos y económicos ajenos a sus intereses propios y legítimos. Afirmamos la necesidad de un proyecto integrador para Castilla a fin de convertirla en un verdadero faro social, político y económico del resto de los pueblos de España: salir de la recesión y el desempleo, tomar medidas contra la despoblación, integrar las economías hoy dispersas de las cinco Comunidades Autónomas y recuperar la específica identidad cultural castellana hoy muy desdibujada por la generalización cultural capitalista.

El MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA entiende a Castilla como una realidad política y social indiscutible, única en la tradición de sus instituciones democráticas y peculiar en la participación comunal de su ciudadanía. Nosotros creemos en la Castilla de los Concejos Abiertos y de la Carta de Avila: en aquella Castilla de hombres libres que, anterior al fortalecimiento del poder real, constituye el directo antecedente de nuestra concepción autogestionaria del municipio como instrumento democrático de participación política. Propugnamos una reunificación federal castellana partiendo de la unión libre de sus municipios y de la voluntad democrática y participativa de sus ciudadanos.

El MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA recoge la larga tradición de lucha popular castellanista, y proclama su fe en una nueva Castilla integrada y unida, participativa y solidaria, federal y autogestionaria, democrática y revolucionaria. Una Castilla renovada, fiel a su identidad cultural y unida y comunera dentro de una República Federal Española.

La Junta Nacional del Movimiento Falangista de España a los 497 años de la Batalla de Villalar.

EL MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA ANTE EL COMUNICADO DE DISOLUCIÓN DE ETA.

MFEEl MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA valora positivamente la anunciada disolución de la banda terrorista ETA, considerando que este hecho supone un gran paso adelante en la consecución definitiva de la paz en el País Vasco: queda abierta así una oportunidad histórica para la reconciliación y para la convivencia democrática entre los vascos, la cual sólo puede ser valorada como un factor adecuado de estabilidad y progreso.

El MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA entiende que esta disolución, lejos de deberse a una verdadera voluntad pacificadora de la banda terrorista, es el resultado de la acción colectiva de toda la sociedad española en su conjunto, así como de la presión incesante que nuestras Fuerzas de Seguridad han ejercido sobre los asesinos. ETA ha dejado de matar porque, de un lado, ha sido política y socialmente cercada por la acción conjunta de la ciudadanía democrática y, de otro, porque la lucha policial contra la banda ha sido constante y exitosa. En este sentido, podemos entender que los terroristas han sido derrotados: se disuelven porque han perdido capacidad operativa y no porque tengan un íntimo deseo de paz y reconciliación.

El MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA entiende que el perdón hecho público ayer en el Comunicado de la banda asesina no es más que una burla hacia las víctimas de la violencia separatista: no existen personas asesinadas en calidad de daño colateral y personas que, en cambio, constituyeran un objetivo legítimo en función de su profesión o cargo público. Todas las víctimas de ETA son inocentes: ya fueran militares, policías, jueces, guardias civiles, periodistas o simples ciudadanos ya que, en estricta Justicia, todos murieron a causa de una violencia injustificada e irracional y cayeron en defensa de la paz y del Estado de Derecho. La distinción que la banda terrorista hace entre unas víctimas de primera y de segunda es, por esta sencilla razón, repugnante y cobarde. Nosotros estamos y estaremos siempre del lado de las víctimas.

El MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA se muestra a favor de una política pedagógica encaminada a recordar lo que pasó durante los años de esta violencia irracional: no existía ningún conflicto armado comparable, en la lógica etarra, a las luchas de liberación del pueblo irlandés o del kurdo. La ETA no es ningún ejército legítimo de liberación nacional. Esta lucha constituyó la acometida violenta de un pequeño grupo de asesinos que, con mayor o menor apoyo social, embistieron de manera cobarde contra los ciudadanos españoles por la única razón de forjar el sueño alucinado de una nación independiente y socialista en el País Vasco. La ETA luchó contra nuestros valores democráticos y contra nuestras instituciones constitucionales, dejando en estos años un reguero injustificable de muerte, desolación y miseria en toda España.

El MOVIMIENTO FALANGISTA DE ESPAÑA se pronuncia en favor del cumplimiento íntegro de las penas de los asesinos ya encarcelados, y la continuación legal no sólo de todos los procesos judiciales abiertos en la actualidad, sino también de los que puedan abrirse en el futuro, contra estos pistoleros y sus cómplices. Sin embargo, contemplamos la posibilidad de profundizar en la conocida como Vía Nanclares, siempre y cuando las manifestaciones de arrepentimiento de los presos de la banda fueran acompañadas de actuaciones concretas de auxilio a la Justicia y de reparación económica y moral de las víctimas.

DENUNCIA DEL MOVIMIENTO RENOVADOR SANDINISTA (MRS) SOBRE REDES SOCIALES EN NICARAGUA.

mrsEl 12 de marzo pasado, en su comparecencia cotidiana en la que aborda las noticias de interés oficial, Rosario Murillo, esposa de Daniel Ortega y vice presidenta designada de Nicaragua, informó que se había orientado a la Asamblea Nacional, a la Corte Suprema de Justicia, a la Policía Nacional y al Ministerio Público, entre otras instituciones, abrir un debate sobre el “daño que hacen las publicaciones en las redes sociales, ya que amenazan la tranquilidad de la familia y el modelo de seguridad nacional ciudadano”.

El anuncio hecho por Murillo, aunque hecho en nombre de la tranquilidad familiar y la seguridad ciudadana, no podía pasar desapercibido. Se trataba, en verdad, del adelanto de un nuevo paso gubernamental en su estrategia de lograr el control total de la comunicación.

Después de diez años de gobernar el país y en cumplimiento de esa estrategia totalitaria y mediante el usufructo de recursos del estado, la familia presidencial es hoy propietaria de cinco canales de televisión abierta, de las radios más importantes del espectro nacional y de numerosas publicaciones digitales, todos dirigidos por hijos de la pareja de Ortega y Murillo o por incondicionales. Controlan, además, el canal oficial de TV, en un régimen en el que las fronteras entre estado y la familia gobernante son inexistentes.

El modelo autoritario que rige en Nicaragua tiene como rasgo fundamental la concentración del poder político en Daniel Ortega y su esposa, y como uno de sus bastiones -en materia de propaganda-, el control directo de los medios de comunicación. Sin embargo, poco o nada habían intentado hasta ahora en lo que concierne a las redes sociales, ampliamente utilizadas por la ciudadanía para hacer denuncias sobre las arbitrariedades y abusos del régimen.

En las redes sociales más utilizadas en Nicaragua (Facebook y Twitter), hay un permanente enfrentamiento de opiniones e informaciones entre la oposición y los oficialistas. Y en ese enfrentamiento, el régimen -aunque cuenta con numeroso personal profesionalmente dedicado a defender y contra atacar- pierde la batalla de una manera bastante clara. Las redes son crecientemente, además, no solo un medio de denuncia, sino también de convocatoria a la movilización ciudadana, tanto en temas políticos como de interés social. De allí el interés del orteguismo por controlarlos, o al menos de intentar imponer en la sociedad el miedo y la auto censura, mediante la penalización del ciber activismo opositor.

Fue precisamente en las redes sociales que como respuesta inmediata al anuncio de Murillo, se desencadenó una ola de protestas y denuncias contra las intenciones del régimen de controlar las redes sociales.

En opinión de distintos sectores lo que en el fondo está en riesgo es la sobrevivencia de la libertad de expresión, de opinión y pensamiento en el espacio virtual. Adrián Uriarte, académico especialista en comunicaciones, opinó que “lo que está en juego es el control de los contenidos”, pues técnicamente las redes sociales no pueden ser controladas porque no son patrimonio nacional ni público. “Las redes sociales han hecho posible que cada ciudadano tenga una voz, un espacio de expresarse” , afirmó.

En cumplimiento con las orientaciones presidenciales, en el transcurso del mes de marzo y abril, la Asamblea Nacional ha efectuado numerosas reuniones con organizaciones afines al oficialismo, para “escuchar” opiniones sobre las reformas necesarias al Código de la Niñez, el Código de la Familia y el Código Penal entre otras leyes, para prevenir la violencia y las “noticias falsas”.

A la fecha, como resultado del repudio generalizado, si bien no se han concretado ninguna de las pretendidas reformas, está claro que las intenciones del régimen de Ortega son legislar para infundir temor, y de esa forma detener o neutralizar el empleo de las redes como vía de denuncia y protesta. Por lo visto hasta ahora, y aunque eventualmente legisle al respecto, además de pagar un alto costo político, no logrará neutralizar el ciber activismo, ya que tanto en las redes como de manera cada vez más evidente en las calles, la población ha perdido el miedo a la represión del orteguismo.

La manera cómo describe Reporteros Sin Fronteras el ejercicio del periodismo en Nicaragua, revela la animadversión del régimen de Ortega hacia la libertad de expresión, misma que hoy se manifiesta por extensión en la aversión hacia las críticas en las redes sociales:

Censura, intimidaciones, amenazas. De manera general, el gremio periodístico está muy estigmatizado en el país. Los periodistas suelen ser víctimas de campañas de acoso, de detenciones arbitrarias y de amenazas de muerte. A menudo son agredidos durante las manifestaciones, pues se considera que toman partido. La Constitución de Nicaragua sólo tolera las críticas “constructivas”, un término impreciso que permite al gobierno censurar y limitar la libertad de información

“EL MUNICIPIO” NOS INFORMA SOBRE “LA ROMÁNTICA” (LA NOVELA QUE ELISABETH ASQUITH DEDICÓ A JOSÉ ANTONIO).

La-Romantica-portadaLos lectores de El Municipio saben que no es cierto que la novela The Romantic, que la Princesa Bibesco dedicó a José Antonio Primo de Rivera no esté traducida al español. También saben que su traducción correcta no es El Romántico, sino La Romántica.

La novela sí que está traducida a nuestro idioma; la traducción realizada por mí fue publicada por Espasa Calpe (Autopublicaciones Tagus) en 2013, con ISBN 9788483264225.

La correcta traducción del título original “The Romantic” no es El Romántico, sino La Romántica, pues la novela se inspira más en la peripecia personal de la autora, Elizabeth Asquith, que en el personaje de José Antonio Primo de Rivera, aunque en el prólogo explico y doy algunas pistas de posibles relaciones del falangista con el protagonista (o con dos de los poptagonistas masculinos) de la novela de la Bibesco.

Quien desee descargar esta novela puede hacerlo gratuitamente desde Casa del Libro, El Corte Inglés y otra plataformas.

El Título que debe buscar es “La Romántica. La novela que la Princesa Bibesco dedicó a José Antonio Primo de Rivera. Traducida por José Ignacio Moreno Gómez”. Muchas gracias.

Información ofrecida por José Ignacio Moreno Gómez

14 DE ABRIL. EL ESPÍRITU DE UNA REVOLUCIÓN (ADRIÁN GALÁN).

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Como cada 14 de Abril, una parte de nuestro pueblo rememora aquel feliz día de 1931 en que tras una victoria republicana en los municipios españoles se proclamaba la República Española, dando así por finiquitado el Régimen borbónico de Alfonso XIII.

Pero todo no acabaría ahí, y aunque el pueblo cegado por el júbilo de que con la República se saciaría de justicia y de pan para todos, los planes de los gobernantes eran otros, ni importaba el pueblo, ni se pretendía hacer revolución alguna, ni instaurar un régimen social y libre más allá del papel mojado y putrefacto que representó y representa la Constitución de 1931(similar a la Constitución post franquista de 1978), y eso hizo que durante toda la República, hubiese permanentemente un pueblo enemistado, en lucha constante, y que quería reformas y cambios pero nunca llegaron, aunque los prometieron muchos en víspera de elecciones. Nunca hubo ni Reforma Agraria, ni se les dio a los trabajadores la propiedad de las fábricas y empresas, ni se acabó con el caciquismo y las injerencias capitalistas en el Estado, porque ellos vivían muy bien, eso sí, con el socialismo en la boca, y buen jamón para acompañar su espíritu burgués.

Los pocos que consiguieron llevar a cabo revolución alguna entonces fueron los anarquistas de la FAI y tuvo que ser en plena Guerra (In)Civil.

Resumiendo, la República, que pudo ser una República obrera, social y democrática, en la que todos cupieran sin distinción de clases, y todo el pueblo, mujeres y hombres de todas las tierras de España, se vieran representados en los Ayuntamientos y Cámara de Diputados, y de ésta forma poder ver cumplidos sus grandes anhelos de justicia y libertad, acabó en una mediocre república burguesa, formado por un Estado totalmente inútil, con una clase privilegiada en el poder al que las reformas les producía sarpullidos, y si las hacían era para joder a la oposición más que para beneficio del pueblo, recordemos que nunca se ponían de acuerdo para una Ley Integral de Educación para el pueblo, pero sí para el aumento de sueldos, o bajarse los pantalones ante el usurero de turno.

Ésta República además resultó un fracaso en tanto que no fue capaz de unir a toda la Comunidad española bajo una misma bandera, puesto que produjo gobiernos inestables, un Ejército que acabó sublevándose en el 36, unos obreros casi permanentemente en huelga porque no veían saciados su sed de hambre y de revolución en el 34, un pueblo catalán que quería mayor autonomía, y la burguesía catalana, prebendas del Estado.

Todo ello llevó a la trágica Guerra que duró tres años y produjo alrededor de un millón de muertos, documentados históricamente, y una derrota aplastante de la República que estaba más interesada en aplastar disidentes libertarios, trotskistas, y díscolos varios, que en la unidad de mando, la disciplina y la lucha antifascista.

Hoy, muchos recuerdan aquello, otros a sus caídos, y otros sencillamente, quieren una Tercera República pero no como la Primera ni la Segunda, sino bien distinta, pues para instaurar una República en la que solo se expulsa al Rey, pero no se mejora la vida de los ciudadanos, para qué sirve. De que sirvió a la mujer votar en aquellos años, divorciarse o entrar en el mercado laboral, si la mentalidad de los hombres, y de muchas mujeres, no quiso comprender ni comprendió a todas aquellas mujeres libres que entonces lucharon y nadie las recuerda.

Aprovecho para reivindicar la República que yo quiero para España:

  1. Quiero una República capaz de superar las luchas de clases e integre bajo el mismo Estado a todos los ciudadanos que voluntariamente quieran formar parte del mismo.
  2. Quiero una República construida desde abajo hacia arriba, en la que el Congreso de los Diputados sea elegido por los vecinos de cada municipio y comunidad por de elección directa a través de los Ayuntamientos a su candidato local que les represente en la Cámara de Diputados.
  3. Queremos que todos los cargos políticos sean revocables, y sean suprimidos sino sirven a función social o popular alguna. Queremos la supresión del sistema de partidos políticos.
  4. Queremos un Estado capaz de cubrir las necesidades sociales de todos los ciudadanos y que garantice derechos y deberes para todos. El Estado será elegido por pacto y consenso entre los representantes de la Cámara de Diputados.
  5. La República que propugno no reconocerá religión oficial alguna, ni permitirá injerencia en el Estado de ninguna fe, aunque garantizará la libertad de culto y favorecerá el catolicismo por su aporte histórico a España, y por ser la religión mayoritaria, así como se fomentará el humanismo en la Escuela.
  6. Queremos una República que mantenga la división de poderes, con una Justicia, un poder legislativo, y ejecutivo, plenamente independientes y libres, y que el Estado no pueda meter las narices en la Justicia.
  7. Queremos una República Social, y Confederal, basada en el municipalismo, y la libre federación de pueblos. Reconocemos el Derecho a la Autodeterminación de los pueblos.
  8. Queremos una República que reconozca las nacionalidades históricas que han forjado la historia de España, siendo Castilla la región que más ha aportado, y la más damnificada y olvidada durante años. Exigimos su reconocimiento como nación preponderante dentro del Estado Español, y su autonomía dentro del poder central.
  9. Queremos una República fuerte, y libre de injerencias extranjeras, soberana, y profundamente nacional y social. No aceptamos la influencia capitalista de bancos y multinacionales, ni la influencia de la Comunidad Europea, el FMI y la OTAN. Somos una nación de más de dos mil años y pretendemos seguir siendolo, y manteniendo nuestra independencia y dignidad.
  10. Nuestra República se fundará en los valores del respeto, el amor a la patria, la dignidad obrera, y la tradición.